Resumen

El presente ensayo explora el paulatino deceso del Alien Tort Statute (“Estatuto de Demandas por Agravios contra Extranjeros” o “ATCA”) en los Estados Unidos y la utilización de los tribunales canadienses como una alternativa para las víctimas de violaciones de los derechos humanos buscando un tribunal dispuesto a considerar alegatos extraterritoriales. En Kiobel, la Corte Suprema de los Estados Unidos eliminó todos los casos ATCA originados de controversias basadas en el extranjero, salvo aquellos que afecten de manera cercana a los Estados Unidos. En la misma época aproximadamente, los tribunales canadienses han empezado a considerar causas en contra de estados extranjeros que patrocinen el terrorismo, empresas mineras canadienses acusadas de complicidad en violaciones de derechos humanos cometidos en el extranjero, y ejecución de resoluciones extranjeras. Adicionalmente, por lo menos un estudio jurídico canadiense de alto perfil ha empleado un singular mecanismo de solucionar conflictos, con el objetivo de proporcionar compensación por actividades criminales graves, y el gobierno de Canadá está alentando a estudios canadienses en situación similar a que hagan lo mismo. Tomado como un todo, el vuelco de los Estados Unidos a Canadá para esta clase de justica probablemente conllevará a 1) promover un nexo más estrecho entre violadores de derecho humanos con base en EEUU y Canadá, y cualquier tribunal que conozca el asunto civilmente y 2) negarles a víctimas la oportunidad de procurar compensación por atrocidades que no cuadren en ciertas categorías.

Palabras Claves

derechos humanos inmunidad soberana demandas extra-territoriales Alien Tort Statute recursos