Resumen

Este trabajo muestra la complejidad que caracteriza la estructura normativa de la buena fe contractual. Pese a que el derecho de contratos suele entenderse como uniformemente fundado en el individualismo, ello no es del todo correcto. La buena fe muestra conspicuamente la composición normativa dual del derecho contractual. Esta alberga tanto demandas de una forma de individualismo como exigencias de una determinada manera de entender el altruismo. Al descomponer los deberes que le competen al contratante de buena fe es posible develar que el individualismo, ni aun en su versión más vigorosa, logra fundamentarlos acabadamente. El contratante de buena fe, en ciertas ocasiones, debe actuar positivamente a favor del interés ajeno y el sustento normativo que es adecuado para cubrir tales exigencias debe desafiar el predominio del interés personal. Se analiza en qué sentido la buena fe responde tanto a fundamentos individualistas como altruistas. Pero no es necesario que el contratante sea verdaderamente altruista, sino que actúe como tal, del mismo modo en que opera la buena fe objetiva como estándar de conducta.

Palabras Claves

contratos buena fe fundamentos normativos individualismo altruismo